>> PERDER GRASA Y NO MUSCULO...

Si tienes sobrepeso es muy importante que acompañes tu dieta con ejercicio físico, esto no solamente va a acelerar el proceso sino que va a garantizar que no ganes el peso nuevamente. Cuando empiezas una dieta, tu cuerpo trata de ahorrar energía porque se siente amenazado. Por esto ocurren los estancamientos. Las dietas no son suficientes, necesitas acompañarlas con ejercicio físico. Sólo piensa en los resultados, ¿qué pasaría si su cuerpo recibe menos calorías de las que necesita y además gasta más energía que antes? Vas a bajar peso más rápido y va a ser más fácil adelgazar para siempre. Además el ejercicio físico es un hábito más fácil de mantener que un régimen dietético. Antes de iniciar es importante que conozcas como hacer ejercicio físico y cómo programar tu sesión de actividad física. Si aprendes a hacer ejercicio como debes vas a adelgazar de la mejor manera y no perjudicará tu salud. Ahora bien, protéjete de las formas no saludables de bajar peso. 
Hay varias formas de bajar peso: 

  • perdiendo músculos 
  • perdiendo líquido 
  • perdiendo grasa 
Suponemos que usted quiere bajar el peso proveniente de la grasa. Pero esto no es tan fácil como parece. Como su cuerpo es un buen ahorrador va a evitar gastar la grasa. Primero gasta el azúcar que tiene disponible en forma de glucógeno, acumulado en los músculos. También descompone las proteínas de sus músculos para sacar más energía de allí durante el ejercicio físico. 

Es como gastarse el dinero del bolsillo en lugar del que tiene en la cuenta de ahorros. 
Entonces, ¿Cómo hacer para que su cuerpo gaste energía proveniente de la grasa? No se puede evitar que su cuerpo gaste el glucógeno o que utilice las proteínas para sacar energía de allí. 
Sin embargo, durante el ejercicio su cuerpo también empieza a gastar grasa. Especialmente con el ejercicio aeróbico, por ejemplo, caminar, trotar o con maquinas de gimnasio. Debe comer balanceadamente con menos calorías, así su cuerpo no utilizará la proteína de sus músculos, sino las de su dieta. Además, va recuperar el glucógeno que gasta durante el ejercicio, pero no va a recuperar la grasa que perdió. Si hace ejercicio antes de desayunar, su cuerpo va a usar más grasa para sacar energía. 

¿Por qué? Porque durante la noche su cuerpo gastó el azúcar de los almacenes musculares. Su cuerpo gastará grasa si tiene oxigeno para sacar energía de ella. Cuando su cuerpo no puede llevarle suficiente oxigeno a las células para quemar grasa, usará la energía de sus músculos. Es por esta razón que la mejor actividad para bajar peso son los ejercicios aeróbicos. 
Este tipo de ejercicios hacen que la sangre lleve oxigeno a todo el cuerpo, lo que facilita la pérdida de grasa.  

Su cuerpo también va a quemar más grasa a medida que su corazón se haga más fuerte y sus pulmones puedan recibir más oxigeno. Lo mejor es que usted lo va a empezar a disfrutar, tanto oxigeno recorriendo su cuerpo tiene un efecto muy placentero. 
Para evitar que su cuerpo pierda peso proveniente del líquido corporal, evite usar ropa hecha para sudar, especialmente cuando hace ejercicio. Este tipo de estrategias sólo perjudican su cuerpo. Cuando usted pierde peso proveniente del lugar erróneo provoca un desequilibrio que perjudica su salud. 

Además, hacer ejercicio con esta clase de ropa reduce la capacidad de su cuerpo para deshacerse de las toxinas provocadas con el ejercicio. También pueden provocarle una sensación de fatiga, que reduce su rendimiento físico, y al final usted quema menos calorías.

>> INFUSIONES QUE AYUDAN A ADELGAZAR...

En este caso, nos vamos a referir a las infusiones para adelgazar, que han sido utilizadas desde la antigüedad y que están causando furor en esta época. Básicamente las infusiones que ayudan a perder peso deben procurar aumentar el metabolismo y los niveles de energía, proveer antioxidantes al cuerpo y ayudar a reducir la sensación de hambre; por lo que los elementos que se utilizan deben proporcionar estos beneficios. 
 Los tipos de té más recomendados para adelgazar son el té blanco, té negro, té verde y té Oolong. 
Su modo de preparación es muy sencillo, coloca 2 tazas de agua y antes que la misma hierva agrega las hojas de té o los saquitos (no dejes que hierva totalmente el agua), luego retíralo del fuego y déjalo reposar 5 minutos, si deseas puedes endulzar el té con miel. 
 Para que consigas de manera rápida perder peso sigue las siguientes recomendaciones: 

  • TÉ NEGRO Sustituye el café (tanto en la mañana como en la tarde) por té negro, éste tiene la capacidad de desintoxicar el cuerpo y aumentar el metabolismo. 
  •  TÉ VERDE Bebe una taza por lo menos una vez al día, así aumentarás el metabolismo a la vez que quemas grasa. 
  •  TÉ OOLONG Es de los más comerciales, resulta de la mezcla de varios tipos de hierbas que ayudan a perder peso de manera rápida. 
  •  TÉ BLANCO Tiene propiedades similares a las del té verde, además, ayuda a disminuir la presión arterial y el colesterol. 
 Debes tomar en cuenta que solamente tomando té no vas a adelgazar, pero si integras estas recetas a tu rutina de ejercicios y alimentación sana, los beneficios no se harán esperar.

>> ¿QUE ES EL EFECTO REBOTE EN LAS DIETAS?...

El “Efecto rebote”, o “efecto yo-yo” es el nombre que se le da al hecho que sucede cuando tras una dieta muy baja en calorías o muy extrema, el cuerpo pierde muy deprisa varios kilos, para que después de un tiempo de acabar la dieta o alcanzar el peso ideal e introducir la ingesta habitual de comida, el cuerpo recupera los kilos perdidos y generalmente, además, sobrepasa el peso que se tenía antes de hacer la dieta (hasta en un 20%). 
Esto ocurre entre una semana y dos años después de acabada la dieta y es un hecho realmente devastador, ya que es muy poco a poco y la persona cuando se da cuenta de ello, ha alcanzado un peso que puede llevarla a la ansiedad o desesperación. 
Cuando la persona que después de haber bajado de peso con su dieta y se siente “estupenda” por un tiempo, vuelve a engordar, vuelve a hacer otra dieta y la historia se repite y se repite. 
Ese es el motivo por el cual las “dietas milagro” se ponen de moda. Una va sustituyendo a otra y marcando tendencias y dejando a su paso personas frustradas.
Se denomina efecto yoyó, o rebote a la manera cómo cambia el peso de una persona que hace dietas a lo largo del tiempo, a saber: baja de peso al realizar la dieta, sube de peso cuando deja de hacerla para luego bajar de peso otra vez con otro período de dieta y el ciclo se repite en el tiempo. 

 ¿Qué causa el Efecto Rebote? 
Primero que nada cabe decir que el efecto rebote producido se presenta de forma proporcional al tiempo de duración de la dieta, pero siempre está presente en este tipo de dietas desequilibradas, restrictivas y deficientes en nutrientes. Una dieta desequilibrada y extrema en la que se suprimen completamente algunos nutrientes, o se consumen muy pocas calorías produce una reacción en un cuerpo preparado para la supervivencia. 
Cuando “el software” del cuerpo detecta que se bajan las calorías o los nutrientes a los que se le ha acostumbrado para funcionar, reacciona y como resultado primero se adapta a lo que hay y después almacena. Es como el acopio de víveres que las personas hacen en estado de emergencia, es decir, se acaparan alimentos en la despensa (por si acaso…). 
Pues el cuerpo hace precisamente eso: las alarmas de “estado de emergencia” se disparan; el cuerpo se adapta y empieza a funcionar bajo mínimos y, comienza a deshacerse de lo que puede: 

  • Agua y de la masa muscular- Agua: no necesita tanta agua para movilizar y almacenar tantos nutrientes que ya no recibe o que ingiere en menor cantidad. - Masa muscular. La masa muscular se pierde debido a que el coste de energía y de nutrientes para mantenerla es muy alto y el cuerpo es consciente de que no tiene la energía suficiente para este proceso y es más fácil deshacerse de esas fibras lentamente que mantenerlas. Además, al reciclar el músculo, obtiene de ellos ciertos nutrientes que no ingiere. Se puede decir que el cuerpo consume sus propios músculos. El agua y la masa muscular pesan y al perderlas, se nota un descenso importante en la báscula y la persona sometida voluntariamente a una dieta se alegra por haber perdido peso y no es consciente de que también ha perdido salud. Si la dieta es muy corta en el tiempo puede ser factible, pues el posible daño se puede reconducir con un programa de mantenimiento inteligente del peso perdido, pero si se ha prolongado en el tiempo, la persona con un cuerpo agotado y con ansiedad de algunos alimentos, comienza a comer todo aquello que dejó atrás durante su dieta. Además, con la sensación de habérselo ganado. 
  • En esta fase y dado que el cuerpo estuvo en “estado de emergencia”, o acostumbrado a estar bajo mínimos, al recibir nuevamente un aluvión de alimentos, viene la segunda parte del "estado de emergencia: empieza a hacer acopio para cuando haya nuevamente escasez y almacena en forma de grasa (energía) entre los tejidos. Esto lo sigue haciendo durante un buen tiempo en prevención de que en cualquier momento deje de recibir nutrientes de nuevo. El organismo está programado para auto protegerse y actúa conforme a esos estímulos y aprende a prever ante emergencias futuras. Mientras almacena, la persona que ha hecho su dieta va recuperando los kilos perdidos, pero en peores condiciones debido a que el peso que perdió no fue por la grasa, sino que se deshizo del músculo que tan importante es en la combustión de las grasas y entonces, ese peso que se recupera es en forma de más grasa. 
  •  Resultado de las “dietas milagro” El sentirse “estupendo, o estupenda” dura poco. La persona tras la dieta, ha acabado con varios kilos demás, un físico deteriorado, un metabolismo reprogramado y deteriorado y la autoestima por los suelos. 
Una “dieta milagro” ¿cómo la reconocemos? 

Reconocer una dieta como “dieta milagro” no es complicado. Sus características son: Un consumo diario de calorías menor de 1300 para mujeres y 1500 para hombres (son extremadamente hipocalóricas). 
La prohibición completa del consumo de algún macronutriente (hidratos de carbono, proteínas y/o grasas). Las grasas no se deben suprimir de la dieta, porque son imprescindibles para algunos procesos vitales y para la asimilación de algunas vitaminas. 
Están centradas en un único alimento (que generalmente dan el nombre a la dieta). Estas dietas producen carencias nutricionales. 
Son Dietas que producen una pérdida de peso mayor de 1 kilo por semana. Otra característica es que estas dietas hacen promesas de “adelgazar rápido” o con un mínimo de esfuerzo, cosa que es cierta, pero lo que no advierten, es que igual de rápido que se pierde peso, se gana después.
El efecto rebote es la más temida de las consecuencias de muchas dietas, ya que si no adelgazamos a base de una modificación de hábitos, difícil será sostener la pérdida de peso. Entonces, generalmente son las dietas milagro o muy restrictivas las que producen el efecto rebote, y a continuación explicaremos por qué se produce y así, sabrás cómo evitarlo.

Nuestro cuerpo está preparado para preservar la vida, por ende, siempre pone en marcha recursos para sobrevivir y si nosotros lo sometemos a una dieta con muy poca comida, el cuerpo reduce el gasto calórico para limitar el uso de reservas y así, sobrevivir.
Pero ésto no es todo, sino que después, cuando dejamos la dieta y comemos como lo hacíamos antes, el cuerpo toma más de lo que le ofrecemos para almacenar y prepararse ante un próximo momento de escasez, es decir, para lo próxima dieta restrictiva que realicemos. Sabiendo ésto, es lógico que si pasamos por una dieta muy baja en calorías y después, comemos como lo hacíamos antes, el cuerpo aumenta de peso, pudiendo alcanzar hasta un peso mayor al que teníamos antes de empezar la dieta, ya que quiere asegurarse de sobrevivir gracias a las reservas suficientes, cuando vuelva aquella dieta que se le impone.

Entonces, si queremos bajar de peso sin efecto rebote, es esencial que nos alejemos de las dietas milagro o muy restrictivas, pues lejos de ayudar, perjudican al cuerpo y no nos permiten mantener la pérdida de peso lograda. Además, es necesario buscar un cambio de hábitos para tener la garantía de que estaremos cuidando la salud siempre y no volveremos a engordar.

>> COMO SEGUIR COMIENDO HIDRATOS EN TU DIETA PARA BAJAR PESO...

Los hidratos de carbono son los primeros en erradicarse de la dieta cuando queremos deshacernos de los kilos de más, sin embargo, los hidratos deben reducirse pero no eliminarse si queremos adelgazar con salud. Entonces, hay algunos consejos para consumir hidratos sin dejar de perder peso. 
Podremos disfrutar de los hidratos de carbono en nuestra mesa, aun en plan de adelgazamiento, sólo es importante tener en mente los siguientes consejos: 

  • Con mucha fibra y micronutrientes: para lo cual es importante escoger versiones integrales de las fuentes de hidratos, tales como arroz integral, pan integral, pasta integral o legumbres que también ofrecen vitaminas, minerales y mucha fibra. Así nos llenaremos más con menos. 
  • Nunca solos: los hidratos de carbono en medio de un plan de adelgazamiento nunca deben consumirse solos, sino que es bueno sumar proteínas, grasas buenas y demás nutrientes para reducir el índice glucémico del hidrato a ingerir. Así, podremos consumir un pan integral con queso fresco, avena con yogur o arroz con pechuga de pollo. 
  • Mejor con vegetales y/o frutas: las frutas y verduras incrementarán el volumen de la preparación con hidratos sin sumar calorías, pero aportando fibra, agua y micronutrientes. Así, no sólo ayudarán a reducir el índice glucémico, sino también a saciarnos con un plato saludable. 
  • En las primeras comidas del día: si quieres adelgazar sin dejar de consumir hidratos, mejor concentrar los alimentos con este nutriente en las primeras comidas del día, dejando para la cena hidratos derivados de vegetales y/o frutas en pequeña proporción. 
  • Mejor al dente: si la cocción se detiene a tiempo dejando el arroz, las pastas o legumbres al dente, nuestro cuerpo necesitará más trabajo para digerirlo, el índice glucémico será menor, masticaremos más y en definitiva, quemaremos más calorías y nos llenaremos más. 
Con todos estos consejos podemos consumir hidratos sin dejar de perder peso, y disfrutando del placer que consumir pastas o pan implica.

>> LA IMPORTANCIA DEL AGUA PARA ADELGAZAR...

Muchas personas que inician una dieta para perder peso, olvidan lo importante que es beber suficiente agua, en especial, al principio de la dieta. Tanto si haces la dieta para engordar o adelgazar, el beber agua tiene una gran importancia en nuestra alimentación. Aunque todos conocemos la importancia del agua, en muchos casos, se desconoce la relación del agua con el proceso de adelgazamiento. 

Vamos a ver por qué es tan importante el agua y por qué es esencial para ayudar a la pérdida de peso.
Aparte de del hecho de que entre un 60% y un 70% del cuerpo está compuesto de agua, el agua tiene además, una amplia gama de funciones esenciales para la vida. 
Entre las funciones del agua se encuentran las siguientes: 

  • Ayuda a la digestión, absorción y asimilación de los alimentos. Si no bebes suficiente agua, probablemente no estés obteniendo todos los nutrientes beneficiosos de los alimentos que consumes. 
  • Ayuda a la excreción de los residuos de los riñones. e intestinos, Si no bebes suficiente cantidad de agua podrías padecer estreñimiento y hacer trabajar excesivamente a tus riñones. 
  • El agua ayuda a regular la temperatura corporal. Si no bebes suficiente agua, puede verse afectado el proceso de evaporación de la piel que tu organismo utiliza para mantener fresco. 
  • El 92% de la sangre es agua. La sangre es el sistema de transporte que tiene el cuerpo para distribuir los nutrientes a todo el cuerpo. Las secreciones del cuerpo y los jugos digestivos están formados de agua en su práctica totalidad. 
¿Por qué beber agua para adelgazar? 

El agua es un supresor natural del apetito. Si no tomas suficiente agua, pueden aumentar tus ganas de comer. En muchas ocasiones, tu cerebro no distingue entre el hambre y la sed por lo que, cuando crees que se siente hambre, tu cuerpo puede querer decir que tienes sed. 
Si no estás consumiendo agua suficiente cada día y tienes sensación hambre, lo más probable es que tu cuerpo realmente está pidiendo agua. En muchos casos al beber notarás la sensación de saciedad que sientes al comer. 
Esto evitará que comas en exceso y te ayudará a adelgazar. 

¿Cómo saber si estás bebiendo la cantidad suficiente de agua cada día? 
Bueno, la cantidad diaria de agua que una persona de media necesita es entre 6 y 8 vasos de agua grandes. Bueno, entonces, ¿cómo se puede beber entre 6 y 8 vasos de agua al día? 
El objetivo es beber agua constantemente. Si bebes demasiada agua de una sola vez o demasiado rápido, el agua simplemente pasará a través de ti, con poco o ningún beneficio para su cuerpo. Si eres una de las personas que disfruta con el "sabor" del agua, puedes llenar una botella vacía de un litro con agua e ir bebiéndola poco a poco a lo largo del día. Puedes tomar el agua a temperatura ambiente, fría o caliente, lo que tú prefieras. Puedes dejar el agua junto a ti en tu lugar de trabajo. De esa forma será como un recordatorio constante para ir bebiendo poco a poco de forma continuada durante todo el día. 
Muchas personas buscan una "dieta" para ayudarles a adelgazar. 
El beber agua para adelgazar es un consejo fácil de seguir, sólo tienes que asegurarte de mantener tu cuerpo hidratado todos los días.

Para adelgazar bebiendo agua, haz lo siguiente: 
Cuando te despiertes, probablemente vas a tener sed porque el cuerpo pierde agua mientras duermes a través de la respiración y la transpiración. 

  • Bebe un vaso grande de agua con una rodaja de limón para darle sabor. 
  • Bebe un vaso de agua con el desayuno o una taza de té de hierbas antes de salir de casa. 
  • A media mañana tómate un refresco de frutas como naranja, melon, sandía... 
  • A la hora del almuerzo, puedes tomarte una sopa, un vaso de agua o un té de hierbas antes de la comida. 
  • A media tarde, mientras se prepara la cena, bebe un vaso de agua y merienda algunas verduras crujientes frescas como por ejemplo, unas zanahorias. 
  • Beba un vaso de agua por la tarde antes de la cena con un poco del jugo de tu fruta favorita para darle sabor. 
  • Después de la cena bebe un vaso de agua antes de acostarte. 
Cuando inicies una dieta del agua para adelgazar, probablemente notarás pocos cambios. Es normal que necesites ir más veces al baño debido a que tu cuerpo no estaba acostubrado a estar tan bien hidratado. Cuando pasen unos días, empezarás a notar los benerficios de tener tu cuerpo bien hidratado. Notarás que tu piel mejora de forma significativa. También tus músculos cansados te lo agradecerán. 

Muchas personas notan que aumenta su energía y se reduce el estreñimiento, dolores de cabeza y la sensación de hambre. Lo mejor es que con el tiempo, tomando agua adelgazas. La mayoría de las personas notan una reducción de peso y centímetros. 
Si tu dieta no contenía suficiente agua, probablemente estés reteniendo agua.

¿Cómo saber si no estás tomando suficiente agua al día? 
Esta es una pregunta muy importante porque muchos de nosotros hemos estado tomando muy poca agua durante años y nos hemos acostumbrado a prescindir de la cantidad de agua que nuestro cuerpo necesita hasta tal punto que ya no reconocemos los síntomas de sed. 

  • El síntoma más común es el dolor de cabeza. Una función importante del agua es limpiar las toxinas del cuerpo. El cerebro está formado de agua en un 75%, así que incluso una ligera deshidratación puede causar dolores de cabeza. 
  • Falta de concentración y fatiga. Si el cuerpo no puede deshacerse de las toxinas y te sentirás con menos energía ya que el cuerpo destina la energía para hacer frente a las toxinas. 
  • Estreñimiento. Tu cuerpo desvia el agua a funciones más esenciales. El resultado es las heces serán más difíciles de expulsar. 
  • Reducción de la producción de orina u orina oscura. Hasta 200 litros de agua pasa a través de tus riñones a diario. Sin una cantidad suficiente de agua para los riñones que permita filtrar los productos de desecho de la sangre, la orina se volverá más oscura. 
  • Mal aliento. Cuando tomas agua, esta pasa a través de la boca eliminando las partículas de alimentos. Si no tomas suficiente cantidad de agua, las bacterias pueden proliferar y dar lugar al mal aliento. 
  • La piel. Tu piel debe ser elástica. Cuando se pellizca la piel en el dorso de su mano debe volver a su posición original al instante. El agua es imprescindible para mantener una piel sana. 
Consideraciones finales a la hora de tomar agua para adelgazar:

Las bebidas con cafeína hacen que el cuerpo pierda agua. Son lo que se conoce como los diuréticos, ya que hacen que tu cuerpo se deshidrate. Por cada taza de café que bebes tendrás que tomar otros dos vasos de agua para contrarrestar el efecto diurético. Puedes cambiar el café por té. Hay una gran variedad de tés con los que evitarás el efecto diurético y el agua de los tés te ayudará a adelgazar.

>> MOTIVACION PARA HACER EJERCICIO...

El impulso, el motivo por el que verdaderamente hacemos las cosas es la "motivación". Ésta es la que nos moviliza para lleva a cabo determinadas acciones, para conseguir lo que queremos, persistiendo ante los problemas, no rendirnos para finalmente, y si todo es propicio, conseguir la meta por la que previamente se ha trabajado. 

Es sabido por todos que cuando se empieza ha hacer ejercicio,hay un índice elevado de abandono en los primeros meses de desarrollar su actividad, el 50% concretamente. 
Según el estudio R. Weinberg y D.Gold, expertos en psicología deportiva: “el 50% de las personas que se acercan a un centro deportivo por primera vez no consiguen prolongar esta decisión más allá de los seis meses, aunque todas ellas llegan con sus mejores propósitos”. El primer objetivo de un entrenamiento es conocer el nivel de motivación, si es suficiente, y en caso contrario, cómo estimularla. 

Una excelente pregunta para empezar es: ¿para qué quiere realizar esa actividad física en concreto? 
Debes tomar conciencia de que “ponerse en forma”, “perder unos kilitos” o “estar como el cachas de la foto” probablemente te supondrá un esfuerzo significativo y dedicación, por no hablar de dinero. ¿Realmente merece la pena? ¿Qué te hará superar las dificultades y persistir a lo largo de los meses o incluso de los años? Esa constancia la da la motivación. 

Para mí, existen básicamente dos tipos de, una de carácter positivo y otra negativo. Como animales que somos actuamos por dos motivos tremendamente simplistas, pero efectivos y no por ello negativos: huimos y escapamos de lo que nos produce dolor y nos encaminamos a lo que nos produce placer y felicidad. 
Todo lo que hacemos, pensamos y creemos tiene su base en este tipo de fundamento. Es obvio que cada persona tiene a su vez una visión distinta del dolor y el placer, e igual de importante es considerar que en algunas ocasiones lo que produce placer o dolor a las personas se encuentra en su subsconsciente. 
Por este motivo, el siguiente paso a realizar sería una reflexión donde puedas reconocer y verbalizar qué dolor o inconvenientes te genera “ponerte en forma”, “perder unos kilitos” o “estar como el cachas de la foto” y qué beneficios y placeres disfrutará si trabaja para lograr esos objetivos. 
Este breve ejercicio es una garantía en numerosas ocasiones para conseguir el compromiso a largo plazo. 

Cuando se tiene la información, cuando se hacen consciente estos motivos es relativamente fácil aprender a manejar el dolor y estimular el placer de manera que resulte en favor del entrenamiento.
En general, si se cree que hay más placer que dolor al hacer algo, es fácil mantener la motivación. De igual forma, si hay más dolor asociado con la tarea que placer, entonces no va a estar motivados a seguir practicando deporte e intentarás evitar la situación,poniendote miles de excusas. 
Por esta razón, hay que evaluar la potencia y la fuerza de los argumentos planteados para conseguir constancia en el ejercicio. De ahí la potencia de esta reflexión y la enorme importancia de dedicarle tiempo a su realización. Por otro lado, si no puedes encontrar motivación para realizar algún tipo de ejercicio es posible que tengas asociadas unas fuertes creencias negativas del tipo: “aunque haga deporte no voy a conseguir a adelgazar, nunca lo consigo”, “aunque haga deporte no voy a conseguir tener masa muscular, es imposible, no tengo la genética”. 

En primer lugar, para modificar esa desmotivación y dirigirla en beneficio del entrenamiento, puede resultar útil aprender a reformular las creencias, nunca pensar con el "no" delante y reemplazar el dolor con el placer: “ si otras personas han adelgazado haciendo deporte… si han aumentado de masa muscular…puedo realizar un entrenamiento similar, si otros lo han conseguido ¿por qué no yo?”. 
En segundo lugar, se puede añadir algo de dolor, se puede pensar en todo el dolor que experimentará si no se hace ejercicio. Por ejemplo: “voy a engordar y no me voy a sentir a gusto con mi cuerpo si no hago deporte”. Cuanto más fuerte sea el dolor que el deportista quiera evitar, y más el placer obtenido de la situación más sencillo será motivarle y entrar en acción. 

Otras claves para motivarte son. 

  • Establecer objetivos realistas. Disfrutar de pequeños logros a corto plazo, realistas y que contribuyan a generar un estímulo a largo plazo para avanzar hacia una meta algo más ambiciosa. 
  • Celebrar lo progresos. Se deben registrar los progresos y avances conseguidos durante el entrenamiento y celebrarlos. 
  • Divertirse y variar. Elegir actividades que contribuyan a hacer más recreativa y menos aburrida la práctica deportiva. 
  • Visualizar la meta que le gustaría conseguir. Describir una imagen tuya con el objetivo cumplido y llevarla a la mente en repetidas ocasiones para integrarla y hacerla tuya.